Como conservar tu vida social, e integrar la nueva tu y el sinfín de oportunidades que trae tu nueva vida.

Ya no sales a la calle con mucha frecuencia, descubres que te has descuidado, probablemente te sientas más gordita, la ropa ya salió de tendencia, ya no sabes de que se habla, cuales son los temas de la palestra, por el contrario te descubres en profundas conversaciones sobre que toca de tarea la siguiente semana, cuales son los materiales que necesita el maternal para el exposición de tu hija(o), si tu marido trabaja cuando te cuenta sobre los sucesos de la oficina, sientes que lo envidias y probablemente te sientas la mujer más desdichada del mundo, justo aquí a punto de tirar la toalla, observas tu familia y notas un cambio, los ves diferente, ahora son más una familia, conversan, comparten, tu hijos(as) están siempre sonrientes, constantemente te abrazan y te demuestran lo felices que son de que estés más tiempo en casa, ese día te armas de voluntad y determinación decides que las cosas tienen que cambiar y decides prepararte y aprender para vivir esta etapa de la forma más profesional y armoniosa posible para todos y especialmente para ti, como una mujer adulta y responsable ahí comienza tu empoderamiento, y nada ni nadie podrá detenerte.