Domina Tú Dinero

O él te dominará a ti… ¿Conoces el síndrome de abstinencia?

Son un conjunto de alteraciones físicas y psíquicas que aparecen cuando una persona adicta abandona la adicción bruscamente, es decir, cuando la persona deja de estar en contacto con eso a lo que es adicto comienzan a manifestarse algunos síntomas que denotan el síndrome de abstinencia.

Entre los síntomas mas comunes están: tensión, irritabilidad, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, somnolencia, cambio en el carácter, insomnio, aumento de apetito, estrés, ansiedad, hiperactividad, sentido de alerta exacerbado, inapetencia, debilidad, malestar general, intranquilidad, etc. Además de todos estos síntomas también pueden aparecer otros síntomas físicos.

El doctor Roger Henderson, es un especialista en salud y bienestar del Reino Unido y determinó que las personas abrumadas por una situación económica presentaban algunos síntomas físicos y psicológicos. Como por ejemplo arrebatos de ira sin justificación, dificultad para respirar, dolor de cabeza, náuseas, irritación de la piel, falta de apetito, intranquilidad, angustia, pensamientos negativos, ansiedad. Etc.

Este doctor denominó a este fenómeno el mal del dinero, yo conozco un poco sobre el tema de las adicciones, porque en el pasado me recuperé de una adicción, y esto a lo que el llama el mal del dinero, se parece mucho al síndrome de abstinencia, teniendo como objeto de la adicción al dinero ¿no habías pensado nunca en eso? No es tan fácil aceptarlo, es como las drogas lícitas esta tan normalizado su uso que pasan desapercibidas, y el dinero se ha convertido en ese elemento del cual nos hemos hecho adictos sin detenernos a reflexionar en el daño que causan, al igual que sucede con las drogas lícitas.

Soy Venezolana y vivo actualmente en Venezuela, donde un alto porcentaje esta sufriendo los efectos devastadores de una economía desordenada e irresponsable en lo individual y lo colectivo. Sin embargo y en honor a la verdad, he de decir que aún en tiempo de prosperidad económica, mucha gente también sufría por el mismo tema del dinero.

Y sucede en todas partes del mundo, para comprobarlo basta observar a países con economías consideradas “solidas” las personas viven de forma agitada, consumen sin cesar, trabajan horas extras para producir más, despilfarran sin compasión, se endeudan, sienten que viven una vida de privaciones, viven de la apariencia, alimentan la competencia voraz, padecen de estrés y depresión.

Y eso aunque no lo creas, no esta determinado ni tiene mucho que ver con la cantidad de dinero que tengas o que ganes, puede ocurrir teniendo mucho o poco. Tiene que ver más con una sociedad dominada por el dinero, y no porque simplemente ocurra así, sino porque lo aprendimos. De todo se responsabiliza al dinero, y esa es una actitud aprendida, no nacimos así, el dinero es un excelente siervo, pero lo hemos convertido en amo.


Viviendo En Plenitud Financiera

Tengo una querida amiga que su vida es un ejemplo para mí, viene de un barrio, aprendió a vivir frugalmente, es meticulosa, ahorrativa, sabe disfrutar de forma simple, y ahora que estamos en época de vacas flacas, igualmente ella vive bien, su estado natural es la serenidad, es mi maestra de plenitud financiera.

Ser financieramente inteligente implica ser responsable de tu vida financiera, pero también significa vivir sin la angustia que genera el tema del dinero, bien sea por avaricia o por escasez. En el informe titulado “Lo que el dinero significa (The Meaning of Money)” señalan que la vida de algunas personas “gira en torno al dinero, lo cual puede causarles tensión nerviosa y neurosis”. Pero subrayan que “quienes administran con cuidado sus ingresos llevan las riendas de su vida y gozan de autoestima. No son esclavos del dinero, sino sus amos”. Además, “sufren menos presiones y, por lo tanto, disfrutan de mayor tranquilidad”.

A continuación comparto ciertas características que te darán una idea de si has hecho del dinero tu amo, en vez de ser tu fiel siervo. Es decir en vez de dominar tu el dinero, el dinero ha terminado dominándote a ti:

  • No llevas presupuesto ni nada que se le parezca porque te crees lo suficientemente inteligente y por lo tanto no lo crees necesario
  • Una gran parte de tus discusiones familiares tienen que ver con el dinero
  • Gastas dinero sin parar
  • Un gran porcentaje de tus pensamientos son respecto a tus deudas y facturas por pagar
  • No sabes exactamente cuánto ganas, cuánto gastas, ni cuánto debes.
  • Con frecuencia tus gastos son superiores a los que calculas.
  • Con frecuencia te atrasas en el pago de las facturas
  • Pagas únicamente el pago mínimo de tus tarjetas de crédito
  • Tapas huecos, pagas aquí con dinero de allá y vas tapando huequitos por aquí y por allá.
  • Trabajas más horas con el pensamiento de producir más dinero, para que te alcance
  • Pides re-compra de deudas, haces nuevos préstamos para cubrir préstamos anteriores.
  • Hechas manos a tus ahorros para cubrir gastos comunes • Es casi misión imposible llegar a fin de mes
  • El pensamiento constante acerca del dinero es “necesito más dinero”.
  • Has sufrido alteraciones físicas o psicológicas


“Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!”

Proverbio Ruso

¿Y cómo aprendo a vivir bien, ahora?

Soy Coach, y me encanta el poder de las preguntas, para transformar el observador que somos, responde, medita en tus respuestas y cuéntame en lo comentarios ¿qué sucedió en ti a raíz de tus respuestas?

¿Cuál es tu actitud cuando no tienes dinero? ¿Cuál es la principal emoción que experimentas? Si aún no tienes la emoción identificada, puedes utilizar un gran recurso, pregunta a tus familiares más cercanos ¿Cómo te perciben cuando no tienes dinero? ¿Te limitas con frecuencia de hacer cosas que disfrutas por no tener dinero? ¿Con frecuencia crees que necesitas dinero para todo? ¿Cómo te afecta la inestabilidad financiera individual y la de tu entorno?

Cultivar la serenidad de vivir en plenitud financiera es cuestión de aprendizaje, no naciste siendo codiciosa, estando angustiada, o estresada por el dinero, eso lo aprendiste, y de la misma manera puedes desaprender y aprender a vivir mejor.

Si crees que no vale la pena hacerlo por ti, hazlo por tus hijos, no sabes lo que traerá el futuro, pero en la medida que tú te transformes en un ser humano más consciente y responsable, estarás construyendo un legado de grandeza, si la humanidad sigue caminando hacia el descontrol y el exceso financiero, tu legado será la consciencia y la responsabilidad para una vida en plenitud financiera.

7 pasos para hacer del dinero tu siervo fiel

  1. Reconoce tu situación actual, reconocer que tienes una situación de conflicto con el dinero es el primer paso para solucionarlo.
  2. Se compasiva contigo, no importa cuan rápido avances, no importa si los resultados no son tan grandes como quisieras, un grado de avance serán miles para tu legado, aunque no lo percibas en este instante.
  3. Evita hacer comparaciones, mantente enfocada en tus objetivos y sueños, nadie más puede vivir tu vida ni tu la de alguien más.
  4. Busca grupos afines, mantente unida a una comunidad o personas que te sumen y evita los entornos que te hacen retroceder.
  5. Levántate luego de cada recaída de compras compulsivas, ante cada descontrol de tu quincena o ingresos, ante cada factura que hayas olvidado pagar, sea cual sea el bache, simplemente perdónate y sigue adelante.
  6. Confía, desarrolla una fe de hierro, Dios es la fuente que te provee, no el dinero, ante la falta de dinero, ora pidiendo ayuda al dueño de todo el oro y la plata, pidiendo creatividad, mayordomía y provisión, probablemente sea a través de dinero, pero finalmente es Dios la fuente de tu provisión, no es el dinero.
  7. Agradece TODO lo que tienes y lo que consideras que no tienes también agradécelo, finalmente no sabes si el no tenerlo es una gran bendición en tu vida.

Vivir en plenitud financiera es absolutamente posible, no desmayes ante la primera caída, es un estilo de vida, en el cual vas a desaprender y aprender las veces que tu proceso así lo amerite. Al principio dolerá, porque ser diferente al montón duele, pero después cosecharás abundante y eternamente, de esto último puedes tener tranquilidad ya que Dios nos da garantía.