Cómo disminuir las brechas entre la mujer corporativa y la nueva mujer que va emergiendo sin morir en el intento.

No te voy a mentir, surgirán los desencuentros familiares, tal vez y solo tal vez en algún momento sientas que tus días en casa pasaran de ser una de miel a una de hiel, tu familia demandara cada vez más y más de ti, mientras las labores de la casa parecieran multiplicarse a la velocidad de la luz, si tu empleo era tan maravilloso como el mío, tendrás deseos de salir corriendo a suplicar que te entreguen nuevamente tu cómoda oficina, y esa compañera que te parecía pesadísima ahora la ves como una entrañable amiga, extrañarás a tus compañeros de trabajo, las tediosas reuniones y los reportes ahora pasan a ser algo que deseas con todo tu corazón, finalmente suspiras y piensas que nada era como parecía ¿en que momento ese tierno sentimiento de querer pasar horas contemplando y arrullando a tu bebé paso a ser una pesadilla?

Calma, todo eso es normal, estás en la fase más crítica de tu nueva carrera, recuerda “es cuestión de tiempo” la palabra clave es proceso, seguimos aquí, queremos acompañarte, estamos a la distancia de un whatsapp o correo electrónico.

Escríbenos y con gusto te acompañaremos cualquiera sea la fase de tu proceso en la que te encuentres.